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Catala: «Los registros civiles se quedan como están y donde están porque la ley y el decreto se van a derogar»

7 de maio de 2015

«No tengo una pieza estrella en esta reforma judicial, ni quiero ser recordado como el padre de ninguna reforma, sino como el director de una orquesta de profesionales del Derecho que tocan a la vez una partitura bien ejecutada». La frase sonó a que en la Administración de Justicia quedan aún por corregir muchas distorsiones y también sonó a balance de despedida de legislatura en vísperas de campaña electoral y en el contexto de otra despedida, la de la tercera edición del Ciclo de Justicia de El Norte de Castilla, que ayer puso el punto y seguido a todo un curso de debates sobre el papel de los jueces en la regeneración democrática. El ministro Rafael Catalá, que se cuida mucho de dar grandes titulares a la prensa -aunque en la última semana haya dado unos cuantos a su pesar-, anunció que el Gobierno del Partido Popular pretende que el «magnífico producto normativo» que está en trámite parlamentario, y muy especialmente, todo el paquete de medidas para luchar contra la corrupción, esté aprobado en este periodo de sesiones. Así que, una vez aprobada la reforma del Código Penal el próximo junio, la programación del Ejecutivo es tener en marcha toda la maquinaria legal anticorrupción en otoño y antes de que el presidente Mariano Rajoy convoque las elecciones generales.

Poner cerco a la impunidad


Catalá atribuyó al Partido Popular el mérito de construir todo el marco legal dirigido a la regeneración democrática de un país en el que los ciudadanos, como reconoció a una pregunta del público, se desayunan día sí y otro también, con casos de corrupción. Pero el titular de la cartera de Justicia considera, sin embargo, que «si se conocen todos estos casos antiguos de corrupción es porque el sistema de Derecho funciona, porque de lo contrario no lo estaríamos viendo. Son conductas del pasado y, ante estas conductas, el compromiso del Gobierno es promover medidas de regeneración democrática para fortalecer el sistema de garantías e intensificar el repudio y las sanciones a estas conductas». Y, aunque, apostilló, «es imposible impedir la comisión del delito por muy duro que sea el Código Penal, al menos vamos a cerrar los espacios para la impunidad y a darle una respuesta contundente».

Tras hacer un detallado balance del resultado de sus siete meses al frente del departamento, Catalá no eludió ninguna de las preguntas que surgieron en el coloquio. Muchas de ellas, relacionadas con la reforma del Registro Civil. Una Ley de 2011 y un posterior decreto Ley de 2014 que tendrían que entrar en vigor a partir del 15 de julio próximo, terminado el plazo de ‘vacatio legis’. Pero la reforma para la desjudicialización de los registros civiles no saldrá del cajón porque el Gobierno ha desistido de llevarla a cabo, como reconoció el ministro, ante la gran oposición de casi todos los colectivos judiciales y la negativa de los registradores a asumir el servicio, fundamentalmente, por la financiación. Así que con «un me alegro que me haga esta pregunta», Catalá contestó que el 16 de julio no va a pasar nada porque «los registros civiles se quedan como están y donde están porque la ley y el decreto se van a derogar. No obstante, indicó que más del 50% de las quejas sobre la Administración de Justicia se refieren a los registros civiles y, más en concreto, a los plazos de demora relacionados con algunos expedientes, como los de nacionalidad, demoras incompatibles con un servicio de calidad». Pero a continuación añadió que «como la propuesta ha sido contestada por casi todos, no vamos a llevar a cabo una reforma que parece que éramos los únicos que lo teníamos claro», en alusión a que la Ley del Registro Civil de 2011 fue consensuada en el parlamento por PP y PSOE.

Diálogo y diálogo


No obstante, volvió a apelar a «tomarnos tiempo y buscar un modelo consensuado: estamos abiertos a recibir propuestas». Aunque aprovechó, primero, para volver a anunciar que el próximo otoño se pondrá en marcha la inscripción telemática de los nacimientos en los hospitales y que, se llegue o no a un acuerdo sobre los registros civiles, el servicio no dejará de ser público y gratuito. «Quiero aclararlo porque los opositores hablan de privatización y coste para los ciudadanos y hay quien ha solicitado tres o cuatro certificados para guardarlos en casa por si acaso luego había que pagarlas».

No faltó la pregunta al hilo de las retribuciones de los cargos públicos y las incompatibilidades con otros trabajos en empresas privadas o en la universidad. En este sentido, opinó que «las Cámaras deben plantearse si el sistema español garantiza que no haya conflictos de intereses entre el trabajo público y el privado. La reflexión sobre la exigencia de dedicación exclusiva a los políticos tiene todo el sentido, pero con las compensaciones adecuadas, pero esto es decisión de las Cámaras».

También aclaró por enésima vez, desde que participó en el foro de Barcelona, lo que se ha interpretado como un intento de censurar a los periodistas cuando informan de casos judiciales mediante ‘filtraciones’. El ministro indicó que se limitó a mencionar en ese foro la nueva directiva de la UE sobre el derecho a la presunción de inocencia «y que nosotros tendríamos que ver como se traspone esa directiva a nuestro ordenamiento jurídico, pero tenemos suficientes reformas como para entrar en esa materia». En lo que sí entró ayer, víspera de campaña, fue en la polémica sobre los candidatos imputados-investigados. Para el ministro, «la mera imputación no puede esgrimirse para excluir a un candidato de una lista».


Publciado o 07/05/2015 en http://www.elnortedecastilla.es/

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Catalá anuncia un período transitorio de un año para la privatización del Registro Civil

10 de abril de 2015


El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha calificado hoy en Salamanca de "solución razonable" y de "desafío" el nuevo Registro Civil, que tendrá un año de "transitoriedad" en cuanto que es un "proceso complejo", que le "preocupa porque genera incertidumbre, como todos los cambios".

Catalá ha participado hoy en el Foro "La Justicia a Debate" que organiza La Gaceta de Salamanca, donde ha explicado el nuevo modelo de Registro Civil, entre otros aspectos de la Justicia española, un servicio que, según ha dicho, "no es gratuito ya que lo pagamos con todos los impuestos".

Minutos antes de participar en el Foro, y ante los periodistas, el ministro de Justicia ha asegurado que los actuales registros civiles presentan "deficiencias o demoras" hacia los ciudadanos, un servicio que lo ha calificado de "baja calidad".

Para él, las características que debe mantener el futuro Registro Civil deben basarse en la gratuidad, "sin coste para los ciudadanos"; la cercanía, "para que donde hoy tenemos más de 400 juzgados que se dedican a esto dispongamos de más de 1.000 oficinas"; y que "sea telemático".

Ya en el turno de debate del Foro, y a preguntas de los asistentes, el ministro ha considerado que la reforma de los registros civiles está basada en "una decisión con base objetiva", que es una "solución razonable" y "compleja, ya que genera incertidumbre, como todos los cambios".

"Este proceso complejo, es un desafío y me preocupa. Por ello, vamos a dotarnos de una transitoriedad suficiente, de un año, para garantizarnos de que esto salga bien", ha reflexionado.

Además, el ministro de Justicia ha garantizado "el empleo de los funcionarios" y ha insistido en que se trata de "un proyecto razonable" por lo que habrá "flexibilidad para negociarlo con los sindicatos" y que su puesta en marcha se haga "sin estrés ni traumas para nadie".

En declaraciones a los periodistas, Catalá también se ha referido a una posible variación en la reforma de la ley del aborto para atraer a sus diputados provida, según publica hoy El Mundo.

Ha sostenido que desde el Gobierno se busca "la máxima flexibilidad" para "buscar el consenso con todos" y si en ese punto se "consiguen acuerdos, estaremos dispuestos a revisar una legislación sobre la que ya hemos manifestado nuestra discrepancia".

Por otra parte, a preguntas de los periodistas sobre si un imputado debe ir en una candidatura electoral, Catalá ha sostenido que la mera condición de imputado "no significa otra cosa que la de comparecer ante una investigación judicial con asistencia letrada", por lo que será con la apertura de juicio oral "cuando haya indicios suficientes como para derivar responsabilidades" políticas.

"Anticipar a ese momento la atribución de responsabilidades lleva un exceso basado en suposiciones y no en certezas", ha agregado.

Durante esta jornada, Rafael Catalá también se reunirá con representantes judiciales y de la abogacía de Castilla y León a los que pretende informar, según ha explicado, que el Gobierno de Mariano Rajoy "es reformista" y que hace "reformas" para lograr una Justicia "cercana, ágil, de cualificación profesional y propia del siglo XXI".


Publicado o 09/04/2015 en www.eldiario.es

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Catalá vuelve a negar que se vayan a privatizar los registros y afirma que serán gratuitos y telemáticos

25 de marzo de 2015

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha reprochado hoy al PSOE en el Pleno del Senado su empeño por "contaminar y hacer ruido" con la reforma del Registro Civil y sus denuncias de "privatización", pese a garantizar que este servicio será "gratuito" y no conllevará la perdida de ningún empleo.



Catalá ha respondido así a una pregunta del senador socialista Antonio Julián Rodríguez Izquierdo sobre qué quiso decir el Gobierno cuando afirmó en sede parlamentaria que "nosotros sí sabemos qué hacer con los registros civiles".

"Si se siguen empeñando en hablar de privatización, estarán haciendo simplemente un ruido, una contaminación y una falta de capacidad de análisis para encontrar una solución a un servicio publico", ha señalado el titular de Justicia, que ha subrayado que la reforma no supondrá el desmantelamiento de ningún servicio. "Los sindicatos saben que vamos a mantener el empleo", ha agregado.

Al respecto, ha defendido que el futuro Registro Civil será "gratuito, de calidad y telemático", gestionado por los registradores pero tutelado por el Ministerio de Justicia.

En este sentido, ha reconocido que Justicia trabaja con el Colegio de Registradores, que es "la corporación que representa a este colectivo" de "funcionarios públicos".

Por su parte, el senador socialista ha acusado al ministro de "subcontratar las enmiendas para hacerlas a medida" del Colegio al asegurar que los 103 folios de enmiendas a la reforma están hechas por el propio colegio. "Es una auténtica desfachatez", ha dicho.

Rodríguez Izquierdo ha agregado que aparecen enmiendas bajo un membrete del Ministerio de Justicia "en las que se leen cosas" como "el colegio admite nueva redacción" o "el colegio propone suprimir" o "esto hay que meterlo así".

"Van a convertir este servicio público en un negocio que será ineficiente, opaco e inmoral", ha denunciado.


Foto: EuropaPress

Publicado o 24/03/2015 en www.lavanguardia.com

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Catalá sigue contando mentiras

18 de marzo de 2015

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, anunció ayer que el próximo 15 de julio los registradores asumirán el Registro Civil (RC), que será "electrónico, público y gratuito".


El Colegio de Registradores, señaló el ministro, está colaborando bajo la tutela del Gobierno, con los técnicos del proyecto Infored de Justicia para concluir la aplicación que utilizarán, en los que colaborarán notarios, jueces de paz y los consulados, con "unas bases de datos que son titularidad del Estado".

Y sobre los trabajadores del Registro, Catalá explicó que se trabaja con sindicatos y comunidades autónomas para resituarlos y que no haya despidos.

La secretaria de Estado, Carmen Sánchez Cortés, por su parte, negó ante la Comisión de Justicia del Senado, que se vaya a compensar a los registradores por asumir el RC y aseguró que hay que diferenciar "los deseos expresados por los registradores y la realidad que se plasmará en las leyes".

El director general de los Registros y el Notariado, Javier Gómez Gálligo, matizaba que habrá un periodo de transición para el traspaso de toda la actividad.

Catalá presentó ayer en la sede del Ministerio el Plan 2015 para la aceleración de la Justicia en entornos digitales con el que se quiere conseguir una Justicia de calidad, ágil y al alcance de todos a lo largo de este ejercicio.

Así, a partir de la segunda mitad de 2015, nacimientos y defunciones dejarán de notificarse en persona en el Registro Civil y será personal sanitario quien lo haga de forma telemática, bien médicos o la gerencia de los hospitales. Al eliminar 850.000 trámites presenciales se ahorrarán más de 64 millones de euros al año.

A finales de este año se usarán los SMS para, por ejemplo, avisar a las personas inmersas en procesos judiciales de la fecha fijada para su juicio o de su suspensión.

Tras el verano se dispondrá de la aplicación para móviles de Lexnet, la plataforma de intercambio seguro de información entre órganos judiciales, que en 2014 permitió ahorrar 94 millones de euros gracias a los 46 millones de notificaciones que se realizaron a través de ella.

En otoño se pondrá en marcha la nueva sede judicial electrónica, en la que cualquier persona inmersa en un proceso judicial podrá tener conocimiento de cómo van sus trámites con la Justicia, 24 horas al día.


Publicado o 18/03/2015 en http://www.eleconomista.es/

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Catalá dice a notarios y registradores que está harto de negociar sin avances

5 de marzo de 2015

El Gobierno podría funcionarizar a unos y liberalizar a otros sin avances del Registro Civil.


El ministro de Justicia, Rafael Catalá, el decano del Colegio de Registradores, Gonzalo Aguilera, y el presidente del Consejo del Notariado, José Manuel García Collantes, mantuvieron ayer una tensa reunión en la que el ministro les mostró su hartazgo con las dos corporaciones "harto de negociaciones en las que no se avanza nada".

Así lo han confirmado fuentes del Ministerio de Justicia a Iuris&Lex, la revista jurídica digital de elEconomista, tras el desencuentro que se produjo en el acto de toma de posesión de los nuevos registradores y tras el artículo publicado por Collantes en el diario ABC.

El ministro llegó a adelantarles la posibilidad de funcionarizar a los registradores y de liberalizar a los notarios, tal y como ha sucedido en Francia con la Ley Macron, que rebaja las tarifas y permite la libre apertura de despachos notariales, e Italia, donde se han eliminado los aranceles.

En el acto de toma de posesión, el pasado martes, el decano de los registradores, Gonzalo Aguilera anunció al ministro que el Colegio paralizaba la implantación del Registro Civil hasta que el Ministerio de Justicia garantice financiación suficiente. El ministro le avisó que "no admito chantaje de nadie" y añadió que "ya estoy harto de negociaciones y de no avanzar nada".

Horas antes de esta celebración se había filtrado que el Grupo Popular no había admitido las modificaciones más importantes de las propuestas por el Colegio a las enmiendas que presentará en el Congreso de los Diputados al Proyecto de Ley de medidas de reforma administrativa en el ámbito de la Administración de Justicia y del Registro Civil.

Por su parte, Collantes titulaba su artículo "El absurdo laberinto del Registro Civil" y arrancaba afirmando que "entendemos por laberinto algo intrincado y sin salida. ¿Será esta la situación actual de nuestro benemérito y centenario Registro Civil? Nadie duda de la trascendencia que el Registro Civil tiene para la vida del conjunto de los ciudadanos".

Collantes explicaba que "se sigue atribuyendo su llevanza a los registradores, pero desaparece el Registro Civil único para toda España, con múltiples puntos de acceso, articulándolo ahora sobre ámbitos territoriales acomodados a la competencia de cada registrador. Desaparece también el acceso online al registro para todos los funcionarios públicos con derecho a conocer el contenido de sus datos".

Por otra parte, denunciaba que "se afirma la gratuidad del registro, pero se adivina su limitación a las inscripciones más comunes -nacimiento, matrimonio, defunción...- mientras que, como medio de financiación, se acude al aumento desproporcionado e innecesario de actos jurídicos inscribibles -poderes, testamentos...- y se impone la obligación, se supone que pagando el ciudadano, de comprobar la debida práctica del asiento en un registro cada vez que se quiera realizar una inscripción en otro".

Y añadía que se anuncia también la absorción de los registros de testamentos, seguros de vida y, posiblemente, de fundaciones con un claro afán de conseguir recursos para financiar la llevanza del registro disfrazándolo de modernidad bajo el subterfugio de crear una red telemática de interconexión de registros dispares, red cuya creación requeriría de una importante inversión que tendría que ser pagada por los usuarios. Y para ello se acude a un procedimiento legislativo opaco. No se plantea directamente una modificación de la ley, sino que se cambia a través de un sistema de enmiendas a disposiciones adicionales de otra ley que poco tiene que ver con el Registro Civil.

Y concluía diciendo que "vista en su conjunto la modificación propuesta, produce la impresión de que su finalidad no es tanto resolver un problema de gestión, si es que realmente lo hay, cuanto de utilizar los datos íntimos de los ciudadanos con el fin de apuntalar la posición institucional del Registro de la Propiedad y del Registro Mercantil, colocando al Registro Civil al servicio de estos últimos".

Estas declaraciones coincidían con el plazo de conclusión de enmiendas al articulado del Proyecto de Ley de Jurisdicción Voluntaria, que otorga numerosas competencias a los notarios, que según las fuentes del Ministerio de Justicia consultadas, serán gratuitas en algunas actuaciones, pero permitirán el cobro en otras como, por ejemplo, en las escrituras notariales sobre los matrimonios o en las subastas notariales.

También, coinciden con el nuevo procedimiento de mediación extrajudicial que se regula en el Real Decreto de Segunda Oportunidad para las Personas Naturales, en el que se propone que los notarios puedan autonombrarse mediadores y en caso de no llegar a un acuerdo, pasarán a ser los administradores del concurso. Tanto en el caso de los mediadores como en el de los administradores concursales podrán percibir los aranceles correspondientes.


Publicado o 05/03/2015 en www.eleconomista.es

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El día 4 de marzo de 2015, se ha publicado en el diario ABC, un artículo de José Manuel García Collantes, en el cual el autor considera que da la impresión de que la finalidad de la reforma del Registro Civil no es tanto resolver un problema de gestión sino colocarlo al servicio del Registro de la Propiedad y del Registro Mercantil.

EL ABSURDO LABERINTO DEL REGISTRO CIVIL


Entendemos por laberinto algo intrincado y sin salida. ¿Será esta la situación actual de nuestro benemérito y centenario Registro Civil? Nadie duda de la trascendencia que el Registro Civil tiene para la vida del conjunto de los ciudadanos. Es piedra angular del Estado, creador de seguridad y certidumbre y vertebrador de nuestra sociedad. Las normas que lo rigen han requerido siempre aceptación popular, consenso entre los principales agentes sociales y estabilidad legislativa. De ahí que desde su creación en 1870 solamente hayamos conocido tres leyes reguladoras del mismo. La última, de 2011, fue aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos.

Sin embargo, ya antes de su entrada en vigor, prevista para julio de 2014, un anteproyecto de reforma integral de los registros, elaborado en el seno del Ministerio de Justicia, trató de alterar sustancialmente los principios básicos establecidos en ella. Además de atribuir su llevanza a un conjunto de atípicos funcionarios (los registradores de la propiedad y mercantiles) se les otorgaban unos poderes exorbitantes de vigilancia de la actividad jurídica y económica de los ciudadanos, poniendo en sus manos los datos más íntimos de las personas con un elevado coste para el tráfico. Además, los independizaba completamente de cualquier control efectivo por parte de la Administración, a modo de un Estado dentro del Estado. Creo que todo español amante de la libertad se sintió alarmado ante semejante despropósito, lo que provocó que la sociedad civil y los operadores jurídicos reaccionaran en su contra, y el anteproyecto fue felizmente retirado, aunque no olvidado.

Poco después, por RD-Ley 8/2014 -tramitado posteriormente como ley ordinaria- se aplazó un año más la entrada en vigor de la ley de 2011 y se encomendó la llevanza del Registro Civil a los registradores mercantiles.

La incógnita que generó tal cambio no era tanto quiénes iban a ser los encargados de su llevanza cuanto las consecuencias que para el tráfico pudiera tener un diseño improvisado. La inconsistencia de la solución adoptada se puso de manifiesto de inmediato ante los graves interrogantes planteados, el principal de los cuales era la financiación. Era un secreto a voces que el Registro Civil iba a ser financiado indirectamente a través de los aranceles cobrados por la inscripción de los actos jurídicos en el Registro Mercantil, lo que carecía por completo de justificación. El Consejo de Estado se encargó de tirar por tierra la solución al poner en duda la legalidad del diseño e incluso su propia constitucionalidad.

Y llegamos al momento actual. En julio ha de entrar en vigor la ley de 2011, pero para ello hay que derogar antes la ley de 2014, que a su vez derogó parcialmente a aquella. Del laberinto hemos pasado, sin solución de continuidad, al esperpento.

¿Qué hacer? Se nos anuncia precipitadamente una nueva reforma que mantiene los interrogantes que desde el principio se plantearon con tanta “ida y venida” de una ley a la que no somos capaces de dejar “en paz”.

Se sigue atribuyendo su llevanza a los registradores, pero desaparece el Registro Civil único para toda España, con múltiples puntos de acceso, articulándolo ahora sobre ámbitos territoriales acomodados a la competencia de cada registrador. Desaparece también el acceso online al registro para todos los funcionarios públicos con derecho a conocer el contenido de sus datos. Se afirma la gratuidad del registro, pero se adivina su limitación a las inscripciones más comunes -nacimiento, matrimonio, defunción...- mientras que, como medio de financiación, se acude al aumento desproporcionado e innecesario de actos jurídicos inscribibles -poderes, testamentos...- y se impone la obligación, se supone que pagando el ciudadano, de comprobar la debida práctica del asiento en un registro cada vez que se quiera realizar una inscripción en otro. Se anuncia también la absorción de los registros de testamentos, seguros de vida y, posiblemente, de fundaciones con un claro afán de conseguir recursos para financiar la llevanza del registro disfrazándolo de modernidad bajo el subterfugio de crear una red telemática de interconexión de registros dispares, red cuya creación requeriría de una importante inversión que tendría que ser pagada por los usuarios. Y para ello se acude a un procedimiento legislativo opaco. No se plantea directamente una modificación de la ley, sino que se cambia a través de un sistema de enmiendas a disposiciones adicionales de otra ley que poco tiene que ver con el Registro Civil.

Vista en su conjunto la modificación propuesta, produce la impresión de que su finalidad no es tanto resolver un problema de gestión, si es que realmente lo hay, cuanto de utilizar los datos íntimos de los ciudadanos con el fin de apuntalar la posición institucional del Registro de la Propiedad y del Registro Mercantil, colocando al Registro Civil al servicio de estos últimos.

Impongamos la sensatez y el sentido común, por favor. Diálogo y consenso. Todavía estamos a tiempo.



Catalá "entrega" o Rexistro Civil a notarios e rexistradores

11 de febreiro de 2015

Catalá anuncia una tercera encomienda de gestión de las nacionalidades a los registradores


Nota de prensa del Ministerio de Justicia.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha destacado el papel de los registradores como garantes del Estado de Derecho al proteger el derecho a la propiedad reconocido por la Constitución. Catalá ha entregado las Medallas de Honor del Colegio de Registradores a los profesionales que han concluido su etapa de servicio activo.

Además, el ministro ha destacado la función social que desarrollan en un momento en que la sociedad demanda que no haya margen para la impunidad ni el enriquecimiento ilícito; así como su papel como funcionarios imparciales que califican la validez de los contratos en materia societaria, inmobiliaria y mobiliaria.

Rafael Catalá ha defendido el sistema registral español como uno de los más competitivos del mundo, un modelo, ha dicho, que muestra el éxito tanto del legislador, como de los registradores.

No obstante, el ministro ha recordado la necesidad de seguir modernizándose para continuar progresando. Y en esa línea ha destacado la reforma de la Administración adoptada por el Gobierno que permite que haya una red de información sobre inmuebles y empresas que se puede consultar desde cualquier Registro de España y la presentación telemática de documentación. Asimismo, ha destacado que los registradores han sido pioneros en el uso de la firma electrónica avanzada, cuya utilidad va a quedar patente en el Registro de Bienes Muebles.

La llevanza del Registro Civil


En ese proceso de modernización, el ministro ha asegurado que una de las decisiones más importantes que se han adoptado desde que existe el Cuerpo de Registradores es que sean éstos los que asuman la llevanza del Registro Civil, un servicio que acumula la mitad de las quejas del Defensor del Pueblo en materia de Justicia. Rafael Catalá ha defendido esta medida porque, ha dicho, la labor de calificación e inscripción no es
una función judicial y por tanto, es más propia de registradores que de jueces o funcionarios de la Administración de Justicia; a la vez que ha negado que se trate de una privatización del Registro Civil, de manera que éste seguirá siendo público, gratuito, universalmente accesible y su información continuará siendo de titularidad estatal.

La encomienda de gestión de las nacionalidades


Además, el ministro se ha felicitado porque las dos encomiendas de gestión de los expedientes de nacionalidad ya suscritas han permitido resolver en dos años más de 425.000 solicitudes, frente a las 735.000 de los doce años anteriores. Estos datos, ha dicho Catalá, confirman la eficiencia del trabajo realizado y son la razón por la que en los próximos días se suscribirá un nuevo acuerdo para poner en marcha una tercera encomienda de gestión, ha anunciado el ministro, que se ha comprometido a dialogar e implicar a los destinatarios.


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